¿Qué clase de información me darán las pruebas de detección?

Las pruebas de detección evalúan la probabilidad de que tu bebé tenga ciertos problemas cromosómicos, incluyendo el síndrome de Down, a través de análisis de sangre y mediciones de ultrasonido. Estas no tienen riesgos ni para ti ni para tu bebé porque no son invasivas (no se hacen a través de la inserción de una aguja en el útero, por ejemplo).

Las pruebas de detección no comprueban si tu bebé efectivamente tiene el síndrome de Down, sino que calculan la probabilidad de que tu bebé tenga un problema, basándose en los resultados de los análisis y en tu edad. Esta información podría ayudarte a decidir si quieres o no hacerte una prueba de diagnóstico.

Las pruebas de diagnóstico como el análisis de las vellosidades coriónicas (biopsia de corión) y la amniocentesis pueden informar, con certeza, si tu bebé tiene una anomalía cromosómica. Estas pruebas pueden identificar cientos de trastornos a través del análisis de la composición genética de las células de tu bebé o de la placenta. Sin embargo, los dos procedimientos conllevan un pequeño riesgo de tener un aborto espontáneo.

Ten en cuenta que los problemas cromosómicos no se pueden corregir ni tratar. Mientras que unas mujeres, a cuyos bebés les diagnostican uno de estos trastornos durante el embarazo, se preparan para tener un hijo con ciertos problemas de desarrollo, otras deciden interrumpir el embarazo.